jueves, 14 de enero de 2016

Tejiendo cuellos

Hoy os traigo muchas fotillos de cuellos tejidos por mí. No están todos los que son pero sí son todos los que están.

cuello lana celestecuello rojo con perlé degradéCuello rosa lana degradé soft

Cuello con lana extrasoft y hebra con flecos tipo boaCuello naranja con perlé blancoCuello verde
Cuello lana rosa fucsia con perlé  cuello rojo con perlé blanco para combinar con el uniforme colegial



LA IDEA


Esta afición surgió de una mala racha de salud de mi padre en la que tuve que pasar muchas horas cuidando de él en el hospital, con pocas horas de sueño.Allí había un grupo de mujeres que se juntaban para hacer punto, ellas eran tanto familiares de otros enfermos como personal del hospital que usaba su rato de descanso para ello. Y, como leer se me quedaba corto y no me relajaba lo suficiente retomé mis conocimientos de tejer con dos agujas con la idea de hacer una bufanda sencillita para mi hijo.

Teniendo en cuenta que, como a la mayoría de los niños, las bufandas de toda la vida no le duraban nada al cuello ni fuera de él (vamos, que las perdía) pero tenía un Buff que utilizaba bastante sin perderlo, decidí intentar hacer algo parecido pero de punto.


EL MATERIAL


Para empezar cogí lanas y agujas que tenía guardadas de cuando mi madre decidió que no iba a volver a hacer punto y las reutilicé.
En la primera mano el punto me salió muy irregular y estuve dándole vueltas a cómo en punto liso podía disimular mi deficiente técnica debido a la falta de práctica. Encontré un perlé del tono de la lana que estaba usando, lo mezclé y me encantó el resultado.
Todo el que entraba y veía mi labor estaba encantado con la lana que estaba usando. El truco estaba en que había cogido una hebra de lana y otra de perlé y las había juntado.
Tuve que pedir ayuda al grupo de tejedoras expertas que me habían inspirado para recordar cómo cerrar la labor y, para terminar, cosí ambos extremos con la propia lana.
Cuello con perlé con nudos

Resulta que a mi hijo de 6 años, con un hermano que aún no había cumplido el año, le pareció que el celeste era un color de bebé y él ya no lo era. Así que, tuve que hacerle otro cuello más guay. En un bazar cercano al hospital encontré una lana más gorda (¡qué bien, así cunde más!) y un perlé degradé que combinaba fenomenal. De este modo, la táctica de juntar lana con perlé se convirtió en mi sello personal.
Cuello con lana gruesa y perlé degradé

Poco a poco he ido tejiendo bufandas a las niñas de mi alrededor con estas premisas, las cuales considero que han tenido buena acogida, ya que las estuvieron usando casi a diario (lo digo en pasado porque con el priminvierno de este año no ha apetecido usar bufandas de punto, así que este invierno he usado otra técnica que os explicaré en otro momento). También he hecho cuellos a algún adulto que creo han sabido apreciar el carácter práctico y DIY de mi regalo.

LA TÉCNICA

Una de las ventajas del punto usado, el punto liso, es que al tener un aspecto diferente por cada lado (punto del derecho y punto del revés) hace que las prendas sean reversibles y me parece cómodo porque tiende a enroscarse, aparte de ser elástico.
Sobre las fotos, una curiosidad: no tenía ninguna hecha, así que le pedí a los propietarios que me mandasen fotos para el blog a lo que todos se han mostrado muy complacientes por lo que tengo que agradecerles enormemente su ayuda. Se han convertido casi sin quererlo en cómplices del maravilloso proyecto que representa este blog.

Cuellos tejidos por mí para niños y algo más

Cuello lana color mezcla azul y gris con nueva técnica de tejerAhora intento mejorar usando otros tipos de punto que no sea el liso. Por ahora no con mucho éxito, pero hoy os traigo un descubrimiento. Tal y como anticipaba en twitter ayer, he probado la técnica de un vídeo de youtube con un punto que llaman marejada y, no está mal, ¿no?


VUESTRO TURNO

En cualquier caso estaré encantada de que dejéis vuestras técnicas en los comentarios de este post, las cuales estaré encantada de practicar y, a cambio, os mandaré el resultado.
Además, si os gustan mis cuellos, podéis pedirme uno dejando vuestro comentario ¿os animáis?